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Koldo

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Fuero de Lekeitio (1325). Otorgó fuero fundacional a Lekeitio D. María Díaz de Haro I. señora de Bizkaia, hija de Lope Díaz de Haro y esposa del infante Juan de Castilla. El fuero reza lo siguiente:

En el nombre de Dios, Padre e Fijo e Spiritu Sancto, e de la Uirgen bienaventurada sennora Sancta Maria, so madre, et onrra de toda la corte del çielo. Connosçuda cosa sea a quantos este priuilegio vieren como yo, donna Maria, muger que fuy del infante don Johan, sennora de Bizkaia, por faser bien e merçed al conçeio de Lekeitio, e porque la dicha mi villa de Lekeitio se pueda meior poblar, et por veluntad que he de los leuar adelante, connosco e otorgo que do a uos, los pobladores de la dicha mi villa de Lekeitio, estos fueros, como en este priuilegio son escriptos:

Ningún sennor que a Lequetio mandar non faga urto nin fuerça, nin su merino nin so sayon non tome dellos ninguna cosa sin so ueluntad, ny ayan sobre sy fuero malo de sayonia nin de fonsadera nin anuda nin maneria, et que non fagan ninguna uereda, mas que sean francos e todo siempre se mantengan noblemientre; et non ayan fuero de batalla nin de fierro nin de calda nin de pesquisa, et sobre esto merino o sayon que quisier entrar en la casa de algun poblador que los maten e no paguen omeziello, et si el sayon fuere malo e demandar ninguna cosa sobre derecho quel batan e non paguen mas de çinco sueldos; non paguen omeziello por omme muerto que fuer fallado en la villa o en el termino de la villa, mas aquellos pobladores, si algun dellos matar algun otro omme a otro poblador o a otro omme et lo sopieren sos vezinos que lo mato, que peche su omeziello aquel quil fezo et venga el prevoste e prendal hasta que de dos fianças o peche so omeziello quinientos sueldos e non mas, et desos los medios en tierra por la alma de donna Maria; et sil apusieren omeziello que de dos fianças por quanto mandar donna Maria.

Et ningun omme que sacar pennos de casa por fuerça, peche LX sueldos, medios en tierra, e renda sos pennos al duenno de la casa donde los priso, et quien barrar ningun omme en so casa peche LX sueldos, medios en tierra.

Et todo omme que sacar cuchiello contra otro yradamente pierda el punno, e si non remidalo si pudier firmar por el fuero de la villa, et si firier a otro e fizier sangre peche diez sueldos, medios en tierra, e si ferier e non fizier sangre peche çinco sueldos, medios en tierra, e si non pudier firmar oya su jura.

Et todo omme que desnuar a otro denuda carne peche medio omeziello, medios en tierra; et si peyndrar a ningun omme capa o manto o otros pennos a tuerto peche çinco sueldos, medios en tierra, con sus firmas asi como es fuero.

Et ningun omme que ferier a ninguna muger velada e pudier firmar con vna bona muger e con vn bon omme o con dos ommes derechos peche LX sueldos, medios en tierra, e si non podier firmar oya su jura.

Et sis leuantar ninguna muger por so loçania e fuer a ningun omme que ouyer so muger leal e pudier firmar peche LX sueldos, medios en tierra, e si non pudier firmar oya su jura.

Et si tomar a ningun omme por la barba o por los coines o por los cauellos que remida su mano, e si non la pudier remidir que sea fostigada.

Et si estos pobladores fallaren a ningun omme en su huerto o en su vinna que faga danno en dia peche çinco sueldos, los medios paral duenno cuya rayz e los medios para el sennor de la villa, et si negar con la jura del sennor cuya es la rayz; et si de noche lo tomar. peche diez sueldos, los medios para el duenno cuya es la honor e los medios al prinçeb de la tierra, e si negar con la jura cuya es la rayz.

Sennor que mandar la villa non meta otro preuoste sinon poblador de la villa et alcaldes e sayon, e los alcaldes de la villa non tomen nouena de ningun poblador que calonna fizier, nin el sayon, mas el sennor los pague de nouena e de arançago.

Et si el sennor ouyer querella de algun omme de la villa demandel fiança, e si non pudier auer fiança lieuel del vn cabo de la villa fasta el otro, et si non pudier auer fiança, metal en la carçel e quando yxier de la carçel peche tres meias8sic).

Et si el sennor ouyer rencura de omme de fueras e nol podier conplir de derecho metal en la carçel, e quando yxier de la carçel peche treze dineros e meaia de carçeradguo.

Et si ouyer querella omme de vezino de la villa e le mostrar seello del sayon de la villa e trasnochar aquel seello sobre el con sus testigos que nol paro ante fiadores peche çinco sueldos, medios en tierra.

Et estos pobladores de la dicha mi villa de Lekeitio ayan suelta licencia por conprar heredades por do las quisieren comprar, et ningun omme non les demande mortura nin sayonia nin vereda, mas que las ayan saluas e francas, e si lo quisieren vender que lo vendan do quisieren; e todo poblador que touyer so heredat vn anno e vn dia sin ninguna mala voz que la aya salua e franca, e qui la demandar despues peche LX sueldos al prinçep de la tierra, et si fuer en el ternmino de la villa medios en tierra.

Et por do que pudieren fallar en sos terminos tierras yermas que no sean labradas que las labren, et por do que fallaren yerbas de pasçer que las pascan o que las sieguen para feno, et por do que fallaren aguas para rcgar pieças o vinnas o molinos o huertos o para lo que mester las ayan que las tomen, et por do que fallaren arboles e montes e rayces para quemar o para casas fazer o para lo que mester los ayan, que los tomen.

Et do a los dichos pobladores a los que oy son y poblados e vinieren a poblar de aqui adelante, que ayan para siempre yamas la yglesia de Sancta Maria de Lequetio con so çimiterio e con los dos terçios del diezmo que vinier en la dicha yglesia, segund que lo an los de Bermeo, et el otro terçio deste diezmo que sea para mi asi como lo he en Bermeo.

Otrosy, les do mas a los dichos mis pobladores de lequetio, para siempre yamas, los dos terçios de todas las heredades e plantas e ganançias que dicha yglesia a, e el otro terçio que sea para mi.

Otrosy les do mas a lo dichos mis pobladores, para siempre yamas, todos los mis exidos que son en la dicha mi villa de Lequetio para que pueblen e ganen para si lo que vieren que mas su pro sera.

Otrosy, les do mas todo lo que es de dentro de la çerca, que era de Sancta Maria e mio, que lo ayan para poblar e fazer su pro dello para siempre, saluo ende que tomo para mi los mis palaçios que son en Lequetio, çerca la dicha yglesia, e vna plaça ante ellos, aquella que vieren que cunple.

Et estos terminos an estos pobladores de Lequetio: del vn cabo fasta Arechucaonndoa, e dende al borto d´Ateguren, e dende al Ydoyeta, et de Ydoyeta azima de Ygoz, et del otro cabo al rio de Manchoarahen fasta el puerto de Sausatan por do se parte con Amallo e con Ondarroa, et del otro cabo de Ygoz fasta la mar, e de Leya fasta la mar, e de la yglesia de Sant Pero de Vedarona dende fasta en Arrileunaga, lo que yo y he, sacando que tengo en mi los mios monteros d´Amuredo, e todos los mis labradores, tanbien los labradores de Sancta Maria de Lequetio commo los otros; el quinzao del pescado que me den asi commo dan los de Bermeo; et do al conçeio de la dicha mi villa de Lequetio la guarda de los montes destos terminos, e mando et defiendo que ningun prestamero nin merino que les non faga y uoz nin demanda nin enbargo ninguno en razon de guarda nin por otra razon ninguna; et do a uos, los dichos pobladores de Lequetio, dentro estos terminos sobreescriptos, tierras, vinnas, huertos, molinos, cannares, todo quanto podierdes fallar que a mi, la dicha donna Maria, pertenesca o pertenesçer deua, que lo ayades uos e los que de uos vinieren sin ninguna occasion, sacando los monteros d´Amuredo e los dichos labradores.

Et si algun poblador fizier algun molino en el yxido de donna Maria, aquel que fizier el molino tome la moldura el primer anno e en ese anno non parta con el sennor, e dende adelante parta por medio e metan las misiones por medio; et aquel poblador que fizier el molino meta molinero por su mano; et si algun poblador fizier molino en so heredat que lo aya saluo e franco, e non de parte al sennor de la tierra.

Et si vinier ommc de fuera de la villa e demandar juyzio a estos pobladores, respondanle en so villa o en cabo de la villa e non ayan otro medianedo, et si vinieren a sagramiento non uayan sinon a su yglesia por dar jura o por reçebir; et si omme de fueras demandar juyzio al poblador o al vezino de la villa e non podier firmar con dos testigos leales que ayan sus casas en la villa e sus heredades, oya su jura en su yglesia de la villa.

Et ayan suelta liçençia de comprar ropa, trapos, bestias e todo ganado para came e non den ningun octor, sinon la jura que lo compro; et sl algun poblador comprare mula o yegua o caballo o asno o bue para arar con otorgamiento de mercado o en la carrera del sennor e no sabe de quien, con su jura e non de mas octor; e aquel qui le demandar rendal todo su auer con su jura que por tanto fue comprado, et si quisier cobrar su auer del su jura que el non lo vendio nin le dio mas quel fue furtado.

Sennor qui mandar la villa, si demandar juyzio a algun poblador e le dixier ve comigo al sennor, aquel poblador non vaya de Bitoria adelante o de Ordunna adelante.

Et ningun omme que touyer so casa vn anno e vn dia non de peaie en Lequetio.

E ningun omme que demandare juyzio a algun poblador non de fiadores sinon de la villa.

Sennor que mandar la villa merino o sayon, si demandar alguna cosa a algun poblador saluese por su jura e non mas; et qui demandar partiçion por voz de padre o de madre o de abolorio, alcançe o non, non de calonna.

Et otrosy, todo omme que matar a so vezino e fuer alcançado el hora o despues quando quier, que lo maten por ello, saluo si lo matar con derecho o por ocasion, et si algo ouyer el matador que sca de los herederos del, sacando el omeziello, e por la muerte de ocasion que non den omeziello.

Et toda justiçia forera que acaesçier cn Lequetio, tanbien por muerte de omme commo por otra cosa, que lo judguen los alcaldes de la villa segund su fuero, et por toda demanda que fizieren vizcaynos o otros ommes qualesquier a vezinos de Lequetio, mando que les vala fiador de cunplir su fuero ante sus alcaldes; et las alçadas que fizieren delante los alcaldes de Lequetio que las ayan para Bermeo, e dende adelante que las ayan para ante mi.

Et la sobredicha donna Maria otorgo e confirmo todo quanto en este priuillegio se contiene, et mando e defiendo firmemientre que ninguno non sea osado de yr, nin de pasar nin de contrallar nin quebrantar ninguna cosa de las que yasen en este priuillegio, et qualquier que lo fiziese pecharme ya en coto, mill maravedis de la buena moneda, e al conçeio sobredicho o a qui so voz touyese todo el danno e menoscabo que por ende reçibiesen, doblado, et demas, a el e a los que ouyese me tornaria por ello.

Fecho este priuillegio en Paredes de Naua, tres dias de nouiembrc era de mill e CCC e sesenta a tres annos.

Yo, Lope Gonçales, lo fis escriuir por mandado de donna Maria.

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Sábado, 08 Abril 2017 11:27

Origen de la muralla



Detalle de la muralla y de los barrios de arranegi y uriartea

La mayoria de los autores datan la construcción de la muralla de Lekeitio en 1334. con ocasión de la confirmación del privilegio relativo a la fundación de la villa, otorgado por el rey Alfonso Xl.

Esta fundación tuvo lugar en 1325, cuando Lekeitio recibió el título de villa de manos de Doña María Díaz de Haro, que le concedió el Fuero de Logroño.

En la misma carta de confirmación de privilegios, Alfonso Xl ordenó que amurallasen la villa, rodeandola de un muro en el que se abrirían cinco puertas denominadas Atea, Elexatea, Zumaseta, Apalloa y Arranegui o Nuestra Señora del Buen Viaje. A estas cinco puertas se les sumaron otras dos con posterioridad, al construirse un murallón en el casco urbano de la villa, debido al incendio originado en 1442 y que provocó la destrucción de gran numero de edificaciones.

Para evitar en lo sucesivo hechos como este, Fernando el Católico autorizó al Consejo de la villa la creación, en 1490, de un murallón que, partiendo del Portal de la Trinidad, llegase hasta la puerta de San Nicolas Tolentino, que comunicaba con la zona de Arranegui. Esta muralla interior tomaba una disposicion Norte-Sur y dividia en consecuencia el casco urbano dentro del recinto amurallado.

Con las dos puertas anteriormente citadas. San Nicolas Tolentino y la Santisima Trinidad. pasaron a ser siete las que se abrían en la muralla que rodeaba el casco urbano de la villa y que comprendía tanto su nucleo mas antiguo--el organizado en torno al monte Lumentxa--, como el que se desarrolló a lo largo de la orilla del mar y que tiene en Arranegui su eje principal.



Vista de la muralla construida en 1490

Existe sin embargo una hipótesis, aventurada por Joaquin del Valle Lersundi, según la cual existiría una muralla anterior a la mencionada de 1334 y cuya fecha de construcción es dificil de establecer, pero que circundaría la zona comprendida en torno al antiguo nucleo de población que se situa en torno a la falda del monte Lumentxa.

Esta muralla primitiva recorrería, en caso de existir, el mismo trazado que tienen en la actualidad los restos de la muralla que todavía se conserva y que, partiendo del portal de Atea, Ilegan hasta la iglesia de Santa María, bordeando, por la parte mas elevada del Pueblo, el Convento de las Dominicas (antiguo Palacio de los Señores de Bizkaia) . Por el otro extremo de la villa, menos elevado, la muralla recorrería la distancia entre la puerta de Atea y la iglesia bordeando la calle de Uribarren.

Esta muralla tendría tres portales, Atea. Elexatea y otro en lo que posteriomente sera conocido como la Plaza Vieja, donde convergen las calles del nucleo antiguo. Los otros tres portales, Apalloa, Zumatzeta y Nuestra Señora del Buen Viaje, pertenecen a la ampliación del nucleo primitivo de población que tuvo lugar a raiz de la concesión del fuero otorgado por Doña María Díaz de Haro.

La hipotetica muralla a la que hace referencia Joaquín del Valle de Lersundi sería en consecuencia anterior a la que se refiere Alfonso Xl en 1334, muralla esta última que se crearía para circundar la ampliación planificada de la villa que se llevó a cabo a partir de la concesión del fuero.

MODIFICACIONES POSTERIORES

La muralla ha permanecido completa desde el siglo XIV hasta finales del XVII y no parece haber sufrido alteraciones durante este tiempo, a excepción de un pequeno muro levantado sobre la muralla por el monasterio dominico y que contó con la ayuda del ayuntamiento de Lekeitio. Este añadido tuvo lugar en 1427 y se realizó con objeto de guardar mejor la clausura del monasterio.

A finales del siglo XVII, según cuenta el anónimo que describe la villa en 1735 y que aparece recogido por diversos autores como Iturriza, Rodriguez Herrero o el propio Aguado Bleye, se añadieron a la muralla nuevas fortificaciones para mejorar la defensa de la villa. Así, se levantaron los fortines de la Atalaya y de la isla de San Nicolas y una muralla con troneras para la artillería, rematada con puntas de diamante en los extremos, en lo que hoy es la Plaza principal (Foru Enparantza) de Lekeitio. Por otro lado, existen también, durante la Primera guerra carlista, un fortín en lo alto del monte Lumentxa y baterías que protegen los portales de Elexatea y de Apalloa, siendo posible que estas dos ultimas existieran ya a finales del siglo XVII.

El dibujo mas antiguo de Lekeitio lo constituye una vista panoramica del casco de la población tomada desde Kurtxiaga y que se puede observar en la taberna "Prim" del puerto de Lekeitio. Este dibujo fue descubierto y esquematizado por Jose Miguel de Ugartechea y reproducido en su libro La pesca tradicional de Lekeitio, y en el aparece la muralla completa así como las fortificaciones levantadas a finales del siglo XVII.

Otro documento grafico interesante consiste en un grabado de Redondo publicado en "La guerra en Nabarra y Provincias Vascongadas", de M.F.M. de Vargas, en el que se observan las fortificaciones situadas frente al portal de Elexatea.

Posteriormente, con la apertura de la carretera de Gernika y de la calle Pascual Abaroa. comienza la desaparición de la muralla. Se desmontan los portales y a medida que la villa crece en extensión se van eliminando los lienzos de muralla. Así, se derribó la parte comprendida entre la iglesia y el cementerio para abrir el acceso a este; fueron entre 230 y 240 metros de muralla, desde el portal de Elexatea, para abrir el camino al cementerio. Tambien se derribó el lienzo de muralla que, desde el Portal de Atea, iba recorriendo lo que ahora es la avenida de Pascual Abaroa, excepto un pequeño tramo, próximo al Portal de Apalloa, que todavía se conserva junto con el refuerzo que se realizó para la artillería.

El Plano levantado por Víctor Munibe en 1857 para el "Mapa de la Provincia de Bizkaia", realizado por Francisco de Coello, concuerda basicamente con la descripción del anónimo de 1735 y muestra cómo todavía se conservaba la muralla entre el portal de Apalloa y el de Zumatzeta. Para entonces ya se había derribado el trozo de muralla que desapareció con motivo de la apertura del cementerio y su nuevo camino de acceso.

En 1897, en la zona donde se halla situada la Torre de Urquiza, la muralla queda oculta por una tapia de la misma altura. al ceder el ayuntamiento una franja de terreno extramuros a la comunidad del convento de Santo Domingo. En la calle Tenderia se han abierto ventanas en la muralla que ha sido utilizada como uno de los muros que conforman la primera casa de la calle. Por último, en el plano de 1925 del arquitecto Castor de Uriarte, ya ha desaparecido la muralla desde el portal de Atea hasta el de Apalloa y sólo se conserva el tramo citado en la calle Pascual Abaroa con el refuerzo para la artilleria.

ESTADO ACTUAL

Del trazado original de la muralla se conservan unicamente dos lienzos. El mas largo. de 155 m. de longitud aproximadamente. se localiza al Sur de Lekeitio, en la parte alta del nucleo antiguo de la villa, y recorre la distancia existente entre el inicio de la calle Tendería y la entrada del cementerio. Una parte queda oculta por una tapia con una hornacina construida por las dominicas, pero el resto se puede seguir facilmente a traves de un camino que bordea la muralla.



Detalle de la muralla, en la Avenida de Pascual Abaroa

El otro lienzo de muralla que se conserva se encuentra en la calle Pascual Abaroa y tiene una longitud cercana a los 2O m.. aunque en el plano de Castor de Uriarte de 1925 se conservaban alrededor de 90 m. Este lienzo conserva el refuerzo para la artilleria que se le agregó en el siglo XVII, de ahí que en la descripción anónima de 1735 aparezca citado con seis pies de espesor, cuando en realidad la muralla primitiva sobrepasa escasamente el metro de grosor.

ESTRUCTURA DEL MURO

No se puede determinar con exactitud cual era su altura primitiva, aunque sí su espesor, que oscilaba entre 1 y 1,3 m. y excepcionalmente 2 m. en los restos de muralla que se encuentran en la Avenida de Pascual Abaroa. En lo referente a la estructura del muro propiamente dicha, esta constituida por una doble pared con relleno intermedio. El aparejo del muro varía de la parte inferior a la superior. La zona inferior esta construida con caliza margosa gris oscura y con caliza arrecifal mas resistente. El tamano de las piezas es muy variado, oscilando entre los 60 cm. y 1 m. y las hiladas estan muy bien definidas. aunque en las zonas en las que la pendiente del terreno es muy pronunciada, suele haber con frecuencia acunamientos .

En cuanto a la parte superior, el tamaño de cada una de las piezas que conforman el muro es uniforme. Son piezas sensiblemente mas reducidas que las de la parte inferior del muro y aparecen ordenadas en forma de mamposteria. En relación al resto de muralla que se conserva en la Avenida de Pascual Abaroa, es muy dificil hacer un estudio comparativo entre este y el muro meridional, puesto que se ha visto alterado con el esfuerzo a quc se vio sometido con motivo de las medidas defensivas que tomaron a finales del siglo XVII y que han ocultado practicamente su estructura primitiva.

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La primera referencia a la fundación de la Escuela de Náutica se encuentra en una escritura de «Cesión de derechos que pudiera haber adquirido la Villa», de 3 de marzo de 1850, extendida por el Ayuntamiento de Lekeitio a favor del matrimonio formado por don Jose Javier de Uribarren, banquero en París, y la indiana e hija de nacidos en Méjico, doña Jesusa de Aguirrebengoa, ambos oriundos de la comarca, «en un terreno que existe enfrente de la estinguida Compañía de Jesús---, tomado en remate el año 1831 por el padre de don Juan José de Uribarren ... con la condición de erigir en el mismo terreno una casa..., y por cuanto no se pudo realizar la erección de la anotada casa.... el Ayuntamiento a nombre de esta Villa, cede y traspasa cuantos derechos tenga y pueda tener ésta, en el especificado terreno por causa de no haberse cumplido la citada condición del remate, a favor de los especificados Señores esposos...».

jose javier uribarren

José Javier Uribarren

La generosa voluntad del Ayuntamiento está motivada líneas arriba de la misma escritura: «... y deseando corresponder con la posible gratitud a los favores que tienen recibidos de dichos consortes, y espera recibir esta Villa» . Efectivamente, el Asilo de ancianos y el Colegio Convento de niñas se complementarán con una Escuela de Náutica para los muchachos.

La necesidad de disponer en Lekeitio de un centro de enseñanza de Náutica era públicamente sentida. La bella obrita descriptiva de Antonio Cavanilles, Lequefflo en 1857, está dedicada, precisamente, a don Juan José de Uribarren. Después de unos valiosos comentarios sobre las lecciones de náutica que impartían, a título privado, algunos marinos retirados en la comarca, durante la primera mitad del siglo XIX, que nos acercan a los planteamientos del hecho que se refieren en el preámbulo, termina con una súplica: «... Alguno se extrañará que no pidamos para Lekeitio escuelas de latín, institutos de primera o segunda clase, y deseemos escuelas de náutica y de matemáticas».

Tres años después de la publicación de este libro, don Jose Javier de Uribarren hace testamento en París, del que nombre ejecutores a sus sobrinos don José Luis de Abaroa y don Bruno López de Calle, junto con su administrador don Joaquín de Sagasti, Alcalde de Lekeitio. El artículo 45 manifiesta: «Habiendo determinado mi sobrino don José Luis de Abaroa y yo fundar una Escuela de Náutica costeándola de cuenta y mitad entre ambos, nos ocupamos actualmente de levantar el edificio».

Fallecido Uribarren en 1861, los tres ejecutores proceden a la fundación de la Escuela el día 23 de setiembre de 1862. La escritura de constitución de Patronato describe la estructura orgánica que habrá de tener siempre y nos hace saber el montante de la construcción. «2- Instituida ya dicha escuela de Náutica, ha creído el señor don José Luis de Abaroa, en el doble concepto de testamentario y propietario de una mitad (cien mil francos) reunirse a los otros dos albaceas testamentarios para establecer reglas de fácil y segura aplicación y dar vida legal a esta fundación, procurándose la cooperación de dos corporaciones tan ilustradas e importantes como el Venerable Cabildo de Señores Curas y Beneficiados e Ilustre Ayuntamiento de esta Villa».

Con algunos meses de anterioridad, se habían hecho públicas las dos plazas a cubrir, para las que recibieron numerosas solicitudes, tramitadas ante el notario de Bilbao don Sergio Moya, quien dirigió la relación y detalle de los pretendientes a los ejecutores en agosto de 1862.

Se presentaron a la cátedra de Pilotaje don Eusebio de Azcue, padre de don Resurrección María, don José Amusategui, don Agustín de Urrutia, don Antonio Segalerva, seis más para Matemáticas, Geografía, etc. Pero solamente uno, don Juan Agustín de Goya, para la de Física, cuando la ola de fundaciones de esta clase de Escuelas en Bizkaia (Santurce, Plencia, Bermeo, sobre la de Bilbao), se ha de hacer coincidir con el desarrollo de la navegación a vapor, vela y vapor en principio, y la necesidad de¡ estudio de la termodinámica aplicada al funcionamiento de las máquinas de los buques.

Debió de existir en España una preparación deficitaria ante semejante «progreso científico». Así se puede deducir de la lectura del Episodio Nacional «La vuelta al mundo de la Numancia». «Los maquinistas, franceses todos, diagnosticaron con pesimismo; por fortuna, el oficial de Ingenieros don Eduardo Iriondo, tan animoso como entendido ...», refiriéndose a los hechos de 1865.

El propio don José Luis de Abaroa fue primer Patrono y Administrador de la Fundación, dejando prevista la sucesión de su rama en la persona de su esposa, doña Eloísa de Gaminde, correspondiendo a don Bruno López de Calle la vocalía de sangre de la rama Uribarren.

Del primer curso, 1862-63, sóló disponemos de un testimonio personal, de rango memorialístico, pero excepcional. Se trata de unas línesa escritas en la ancianidad por un alumno de aquella primera promoción, don Román de Echevarrieta, conservadas por su nieto don Luis Echevarrieta, en las que, entre otros recuerdos deliciosos, que llama «nautiquerías», nos recuerda que en el año 1862 entraron 64 alumnos, de los que sólo 16 aprobaron en el tercer año el grado de Piloto de 1ª.

La importancia que tuvieron en la vida social y económica de Bizkaia las Escuelas de Náutica fundadas en la década de los sesenta, se prueba incontestablemente por el acuerdo, de 11 de julio de 1866, de las Juntas Generales de Bizkaia, so el árbol de Gernika: «... las escuelas de Náutica establecidas en Lekeitio, Santurce y Plencia, están realizando las esperanzas a que Bizkaia hizo concebir su instalación, pues ya cuenta el Señorío con muchos jóvenes que han adquirido en ellas conocimientos náuticos, que han de ser de gran utilidad a nuestra marinería». Después de expresar las «lágrimas de gratitud» al uso, a la memoria de Uribarren y Abaroa por la de Lekeitio, al Marqués de Murrieta por la de Santurce, a la Villa de Plencia por la de aquel puerto, a S.M. la Reina que «honró con su aprobación y simpatías», se acuerda que «Bizkaia tribute un solemne voto de gratitud a los fundadores de las Escuelas de Náutica de Lekeitio, Santurce y Plencia...». La náutica de Bermeo se fundó poco después del acuerdo.

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Escuela de Náutica

Como a lo largo de este breve trabajo se hará patente la escasa, ociosa e, incluso, negativa participación de la Diputación de Bizkaia hacia los intereses autonómicos de esta Escuela, conviene recordar que los emocionantes términos antecitados son de las Juntas Generales de Bizkaia, todavía bajo el régimen foral durante el reinado de doña Isabel II. El centralismo político riguroso de la restauración, canovista condicionará un giro total en las decisiones de las Diputaciones Provinciales.

Antes de iniciar la presentación de datos docentes de la Escuela, de los que sólo se ha llegado a disponer de series escasas e interrumpidas, ofreceremos el historial del Patronato hasta comienzos de siglo.

Fallecido don José Luis de Abaroa en diciembre de 1865, tuvo la representación de su línea doña Eloísa de Garninde, citada como co-fundadora en la escritura de fundación de la Escuela. Sobrevivió a su esposo durante casi treinta años, y estuvo casada en segundas nupcias con el Conde de Torregrosa, a quien veremos una y otra vez interesado en los destinos del Patronato. Ella y don Bruno López de Calle ejercieron el Patronato, como vocales de sangre de las dos ramas, hasta casi el fin de siglo.

Don Bruno López de Calle hacía las funciones de Director de la Escuela y de su labor tenemos un testimonio muy revelador. Se trata de la Exposición de motivos que dirige el Patronato de la Escuela, en 1925, al Director General de Navegación del Ministerio de Marina, tratando de enfrentar las consecuencias, negativas para la de Lekeitio, de un nuevo plan y Estatuto de Escuelas de Náutica. Dice así: «Corrobora este modo de pensar la actitud que observara constantemente el testamentario mismo de los fundadores, y cotestanientario del otro fundador, el Excmo. Sr. don Bruno López de Calle, que acusadamente intervino largos años en la fundación y funcionamiento de la Escuela, vindicando derechos y atribuciones de la misma sobre exámenes, profesorado, etc., contra las inmiscuaciones del ya finado Sr. Goldaracena, Director que fue de la Escuela de Náutica de Bilbao, y ante los Excelentísimos Sres. Ministros de Fomento y Rectorado de la Universidad de Valladolid, en noviembre de 1865 ...».

A lo largo de los noventa y seis años de su existencia, desde el comienzo, la Escuela de Náutica de Lekeitio vive unos mismos problemas, a causa de la absorvente centralización administrativa, pero siempre va a contar con la enérgica defensa de los Patronos hereditarios.

En octubre de 1895, veinte días antes de reorganizarse el Patronato, fallecidos años antes don Bruno y doña Eloísa, el Conde de Torregrosa, viudo de ésta, dirigió una consulta a don Francisco Silvela, sobre expectativas a ser llamado vocal de sangre, como heredero de su esposa. El prohombre liberal le contestó negativamente, en base a la cláusula número cuatro de la escritura de fundación del año 1862.

El 30 de octubre se reúne el Patronato, en las personas de don Javier López de Calle y Landaburu, por línea Uribarren, y don Juan Luis de Abaroa y Chapartegui, por la de su apellido y, estando presentes el Cabildo y el Ayuntamiento, se otorgan las más amplias facultades para ejercer como Administrador al joven Abaroa, quien permanecerá en su puesto hasta 1909.

Jueves, 06 Abril 2017 18:36

Emplazamiento y entorno

Los tres edificios que integrados forman el ámbito de la Escuela de Náutica de Lekeitio, determinan una planta interrumpida en L que tiene entre sus brazos una casa de vecinos. La fachada principal de¡ edificio que se conoce vulgarmente corno la Escuela, se levanta sobre la plazoleta de la Compañía, actual calle Resurrección María de Azcue por hallarse en la misma casa donde naciera la gran personalidad de nuestra lengua euskara. Del otro extremo de la L, la fachada de la pequeña construcción de una planta que es el Aula de Latinidad, da sobre la calle Apalloa. Plaza y calle se encuentran en la esquinera de las dos fachadas de la casa de vecinos arriba citada.


 

Entorno de la escuela Naútica

La descripción anónima de Lekeitio, de 1735, aludiendo al colegio e iglesia de la Compañía de Jesús, que daban frente por entonces a los terrenos sobre los que se levantó la Escuela, dice que se hallan en un «altozanico». Ciertamente, las calles Azcue y Apalloa discurren por desniveles que tienen su punto más alto en el emplazamiento de la iglesia. Pues, como dice el cronista, en Lekeitio, «no permitiendo el sitio montuoso y peñascal tirar en derechura las calles».

Estuvo el casco urbano cercado de muralla en la que se abrían portales, uno de ellos el de Apalloa, al lado de la iglesia de la Compañía, desde la cual (calle de la Trinidade Kalea), a raíz del incendio sufrido por la villa en el siglo XV, se construyó una muralla cortafuegos que llegaba hasta la calle de Arranegui, sobre el puerto.

La centricidad de su emplazamiento viene dado por el corto trecho de la calle Azcue que comunica la plaza de la Compañía con la de Gamarra, principal órgano distribuidor del casco urbano.

La delimitación del terreno se detalla en una escritura de Censo enfitétitico, de 18 de mayo de 1850, entre su propietario, don José Javier de Uribarren y el enfiteuta don Hilario de Arostegui. «Dijeron que al citado don José Javier pertenece en posesión y propiedad en el sitio o parage llamado de la Compañía, un terreno vacío que existe en frente de la extinguida Compañía de Jesús, confinante con la casa que dejó por su defunción don Miguel de Uribarren..., y con una huerta de la señora viuda del General Areyzaga por el oriente, y por la del Poniente con la plazuela citada de la Compañía, cuyo terreno contiene en su estensión o latitud, mil dos cientos catorce pies cuadrados de area superficial, los que determinó dar a censo enfitéutico ...».

Jueves, 06 Abril 2017 18:35

Precedentes

Aunque referenciar los testimonios históricos que existen sobre la calidad de navegantes de los vascos del litoral, sería ofrecer una muestra archirrepetida, sin embargo, siguen siendo muy escasos los estudios que tratan de analizar las verdaderas dimensiones de tales testimonios, los más, hiperbólicos.

Con esta intención analítica nos proponemos el presente estudio monográfico sobre la Escuela Especial de Náutica de Lekeitio, fundada en 1862. Previamente, trataremos de indagar cómo venía siendo la enseñanza de náutica en Bizkaia.

Desde el Renacimiento sobre todo, y en la base de los grandes descubrimientos geográficos, están las novedades científico-técnicas que proporcionaron grandes márgenes de seguridad al tránsito marítimo.

Durante los siglos XVI y XVII fue adquiriendo mayor solicitud profesional el rango de «maestro en el arte de marear». En la monarquía española, el centro decano de esta enseñanza fue el Seminario Universidad de Mareantes de San Telmo de Sevilla, fundado en 1654.

Frente al escolasticismo imperante en universidades y seminarios españoles, hubo de ser por fuerza muy lenta la introducción del estudio de las ciencias «útiles o positivas», como la aplicación de las Matemáticas, Física y Astronomía a la navegación. Las obras elasicas del P. Feüjo dan buena cuenta de la situación.

A fines del siglo XVII surgen los matemáticos filósofos, los «novatores» valencianos, como Tomás Tosca (1651-1723) y Joan Baptista Coradá (1661-1741), en las mismas fechas en que la Compañía de Jesús llega a disponer de tres colegios en el Señorío de Bizkaia: en Bilbao, Orduña y Lekeitio, todos ellos de fundación privada, obra de bizkainos devotos a San Ignacio, cuyo templo monumental comienza a erigir en Loyola la reina madre doña Mariana de Noeburg.

En la obra del P. Malax-Echevarria, S.J., «La Compañía de Jesús por la Ilustración del Pueblo Vasco» se estudia con sumo detalle la, entre renuente y progresiva, implantación de las ciencias exactas en Bizkaia, por vía de los jesuitas o en sus medios, durante los primeros sesenta años del siglo XVIII.

Y partiendo de estas bases, podemos ofrecer una relación de datos que encontramos en conocidos historiadores de Bizkaia y archivos de fácil alcance. Una investigación a fondo del tema, que naturalmente, emprendemos, será objeto de otro estudio.

Procede de Labayru la primera referencia, prácticamente un «suelto»: «1592. A petición del concejo bilbaino que echaba de menos en la Villa un maestro de náutica.... ordenó don Felipe II que Cristóbal de Barrios enviase un cosmógrafo a Bilbao para que explicase en el seminario o colegio que había en la villa el arte de marear». Nos cabe la duda de si aquel «echar de menos» provenía de haber habido con anterioridad tal maestro, o si era por contraste con otros puertos que disponían de enseñanza de náutica.

En Lekeitio, un siglo más tarde, y es dato que le adelanta a Bilbao, sabernos por su propio testimonio que don Pedro Villa-Real de Berriz, establecido en la villa por su reciente matrimonio con doña Mariana Rosa de Bengolea, enseñaba Navegación: «Me a parecido hacer a los Amigos, y al País más cumplido el gusto, imprimiendo esta obrilla, porque no suceda lo que experimenté con unos Cartapacios, que escriví de Geometría, Sphera, Trigonometría, y otras cosas precisas para la Náutica para algunos a quienes enseñé la Navegación: y de los muchos traslados que sacaron, algunos llegaron a mis manos, que ni yo, que los compuse, podía entenderlos».

De su labor como pedagogo, y de la de otros también, según leemos, nos ofrece los resultados el anónimo autor de la «Descripción sumaria de la villa de Lequeitío. 1740»: «Sus habitantes son económicos y bien entendidos, algunos matemáticos y enseñan pilotage: Hay al presente sobre setenta pilotos que han estudiado en esta villa, navegando con mucho crédito en las armadas reales y navíos de particulares, son también dados al comercio, el que no se puede adelantar porque no hay salida para Castilla en ese puerto, si no solamente de pescado fresco».

Ante semejante nivel profesional en Lekeitio, en las primeras décadas del siglo XVIII, es de encarecer la importancia del Colegio Real San José de la Compañía de Jesús. Fundado en 1688 poner el matrimonio de don José de Mendiola con doña María Pérez de Bengolea, la enseñanza que impartía de primeras letras, doctrina cristiana y latinidad, hubo de constituir el fundamento intelectual previo que permitiría a los hijos de la Villa el estudio de las Matemáticas, Física o Hidráulica y Astronomía.

Entre otras, es prueba del buen entendimiento entre Lekeitio y el Colegio de los jesuitas, las relaciones que desvela el Censor M.R.P. Gaspar Alvarez, S.J., de la obra citada de Villa-Real de Berriz, en 1736: «... y aunque pudiera excusar el título de Censor, por caer sobre el de apasionado, teniendo tantas razones para serlo de este Cavallero, como son los favores, que le debemos los Jesuitas, de que es testigo, aunque muy interesado, muy fiel nuestro Colegio de Lequeytio ...». Elogio que comparten las dos facetas más destacadas de la vigorosa personalidad de Villa-Real, la de alcalde de la Villa y la de pedagogo.

Veremos a continuación cómo destacan los hijos de Lekeitio en materia de enseñanza de Náutica, en la Bizkaia del siglo XVIII.

En 1710 se publica la obra de Manuel de Zubiaur y Eizaga, «Arithmetica práctica, para instruir la jubentud», presumiblemente el libro de texto de sus propias clases, impartidas en Bilbao por los datos biográficos e impresión que constan en el libro.

De 1725 nos dice Labayru que los bilbaínos «... consideraron la importancia que entrañaba para la juventud que se dedicaba a la marina... Y al efecto se trató con los padres jesuitas.»

Tres años después, en 1728, se publica en Baiona la obra de un lekeitiano, don José Vicente de Rentería. «Explicación del círculo náutico, astronómico universal, inventado y nuevamente ampliado».

Perteneció don José Vicente a una destacada saga familiar del siglo XVIII. En 1740, por acuerdo tripartito del Señorío, Ayuntamiento de Bilbao y Consulado, se estableció en Bilbao una cátedra de matemáticas «para facilitar la carrera de marina y havilitar la juventud en ella». Se confirió la dirección a don José Vicente de Rentería, capitán de fragata, para quien las Juntas Generales de Guernica solicitaron del rey que le fuera concedido el título de capitán de alto bordo de sus Reales Escuadras, por los relevantes méritos del personaje. En 1740 se hallaba en la batalla de Toulon, en calidad de capitán del navío Halcón.

Fuera por estas razones bélicas o por otras, el caso es que en 1744 ostentaba la cátedra de náutica don Miguel Archer y, desde su fallecimiento en 1756, don Ignacio de Albiz. Según los extractos de Labayru, ambos ejercían la enseñanza de náutica desde años antes de estas fechas de sus contratos. Archer, en el mismo año de su muerte, publicó su libro de texto: «Lecciones de náutica explicadas en el Museum Náutico de esta M.N. y M.L. Señorío de Bizkaia, Ayuntamiento de Bilbao y su Universidad y Casa de Contratación».

Por los mismos años, en 1753, se publica otra obra de autor lekeitiano. Se trata de una cartografía americana del Teniente de Fragata y Ayudante de Piloto Mayor, don Manuel de Echebelar, titulada «Instrucción exacta y útil de las derrotas y navegaciones que se ejecutan en todos los tiempos en la America septentrional, de unos puertos a otros, con las advertencias de sondas y notas, para ponerlas en práctica».

A la que siguió una obra sobre Hidráulica publicada por los PP. Jesuitas del Colegio de San José, tasada en cinco reales y destinada a la construcción de la iglesia, cuya terminación se venía demorando desde hacía decenios.

Del exiguo recuento de personalidades en matemáticas y náutica que hemos podido presentar, la mayor parte son oriundos o vecinos de Lekeitio, pero, incluso Archer y Albiz, en opinión fundamentada del P. Malax-Echevarria, «amicísimos de los jesuitas».

Puede decirse del Lekeitio de comienzos del siglo XVIII que fue un ámbito destacado de la pre-Ilustración. Vivió en las combinaciones de su incipiente desarrollo: el mismo año que publicaba Villa-Real de Berriz su «Máquinas Hidráulicas ... », en cuya censura se nos descubre el buen entendimiento entre la Villa y el Colegio de la Compañía, apareció el «Discurso Histórico sobre la Antigua Famosa Cantabria» del P. Larramendi, S.J., por lo que se felicitan mutuamente como buenos amigos; era Censor de la obra de Larramendi el P. Antonio Goyeneche, S.J., erudito de la saga de hacendistas nabarros de su apellido, estudiados por don Julio Caro Baroja en «La hora Nabarra del siglo XVIII». Encadenamiento de figuras de la pre-Ilustración entre las que se halla el que fue varias veces Alcalde de Lekeitio con toda propiedad.

Expulsada la Compañía de los dominios españoles, en 1768, el Ayuntamiento de Lekeitio suplica al rey se instituyan en el abandonado colegio cátedra de latinidad, primeras letras y una cátedra de náutica. Cuando no hacía cinco años que, la recién fundada la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, se había previsto la dedicación del edificio de Loyola al cultivo de las matemáticas y ciencias exactas. En este sentido, la petición del Ayuntamiento de Lekeitio parece responder a una expectativa muy afianzada.

Efectivamente, se confirmó la asignatura de náutica a don Pedro de Novalles, marino de la Real Armada, «que hacía algún tiempo tenía abierta en la citada villa una escuela de dicha enseñanza, de mucho renombre, y a la cual acudían jóvenes de Laredo, La Montaña, Galicia, Portugalete, Bilbao, Donostia-San Sebastián y aún Cádiz. Se le consignó la renta de cuatrocientos ducados».

De la época Ilustrada en el País Vasco encontramos cátedras de Náutica en Baiona, San Juan de Luz, Lekeitio, Bermeo y Plencia.

El P. Jacques Garra de Salagoiti publicó en París, en 1781, «Eléments de la Science du Navigateur». Nacido en Helette, fue profesor de Hidrografía en Baiona, de 1763 a 1791, y, después de un curso en Narbonne, enseñó en San Juan de Luz el de 1793-94.

La Cofradía de Mareantes del Señor San Pedro, de Plencía, en 1787, en el momento álgido de su actividad y expectativas, que tuvo expresión en sus «Ordenanzas nuebas de 1791», señala a don Martín de Larragoiti, precisamente uno de los tres comisionados para la redacción de las citadas Ordenanzas, como maestro de náutica, con seiscientos reales de renta al año, «enseñando a sus discípulos con la aplicación y cuidado que hasta ahora...».

En la descripción de Bermeo de Yradi, dice de la escuela de náutica de este puerto «...que aunque se ignora desde qué época se halla establecida.... es de creer sea tan antigua como la de primeras letras...; sólo aparece que en 1794 se estableció con la enseñanza del método abreviado que se enseña actualmente en esta costa».

Completa Yradi su información con datos de actualidad cuando escribía, poco antes de 1844, la última referencia que añadimos a este preámbulo, puesto que nos acercamos con ella a veinte años de la fundación de la Escuela de Náutica de Lekeitio: «En el día de hoy.... la de Náutica que enseñan por el método lato de Ciscar, y el abreviado del que se ha hecho mención: sin embargo de estas escuelas mucha parte de la juventud, especialmente de la clase pescadora, deja de instruirse en ella, por no conocer sus padres los beneficios que produce la enseñanza que no han adquirido ellos».
 

Jueves, 06 Abril 2017 18:35

Documentación

Entrando ya sobre la documentación docente que se conserva de la Escuela, contamos en primer lugar cin un «Libro de Registro N.'4: Asignaturas», primero que vamos a utilizar de la serie de materiales que tuvimos la fortuna de recuperar de entre los escombros de la segunda planta de la Escuela, en nuestras visitas de enero y febrero de 1986. Llamaremos a esta serie, en lo sucesivo, Documentos inventariados de la Escuela de Náutica de Lekeitio. 1986.

El Libro Registro N. 4, fue utilizado en dos épocas muy distintas: de 1862 a 1884 y de 1944 a 1955.

De la primera época hay 83 registros que anotan los certificados de estudios que habían de presentar los alumnos, previamente al ingreso en la Escuela de Náutica. No sabemos si todos. Los niveles de procedencia docente más destacados son: 35 del Instituto de Bilbao, 6 de la Escuela Profesional de Náutica de Bilbao y 5 del Instituto de Gazteiz-Vitoria, que suman justamente el 50 % de las anotaciones.

Es interesante destacar la heterogénea procedencia del 50 % restante, porque valora el prestigio de la Escuela y nos la muestra con unas características de acogida similares a las que veíamos en el preámbulo, cuando se trataba de la cátedra de don Pedro de Novalles. En cotas de uno, dos o tres alumnos, proceden de los Institutos de Donostia-San Sebastián, Guipúzcoá, Santander, Zaragoza, Guadalajara, Logroño, Bergara y Avila, de la Academia de Bellas Artes de Gazteiz-Vitoria, de la Escuela de Comercio de Donostia-San Sebastián, y de las Escuelas de Náutica de Santurce, Bermeo, Bilbao, San Sebasfián y Gijón.

Por su naturaleza, el 75 % de los alumnos que se registran son de las inmediaciones: 14 de Lekeitio, y 25 de las anteiglesias próximas: 9 de Elantxobe, 5 de Ea, 4 de Canala, 4 de Ibarranguelua, y uno de Izpaster, uno de Nachitua y uno de Acorda. Otros 25 son del resto de Bizkaia, 9 de Gipuzkoa y 6 del resto de España.

Es decir, que la Escuela de Naútica de Lekeitio vino a redimir una sorprendente diáspora de estudiantes menores de catorce años.

Una importante publicación de la época nos ofrece un comentario prestigioso. Delmas se refiere a que la Escuela de Náutica « ...está provista de un excelente gabinete de física, debido a la liberalidad del Excmo. Sr. don José Javier de Uribarren, hijo de la Villa».

La segunda serie de materiales que nos permiten entrever la marcha docente del centro, está formada por una colección de actas de examen correspondientes a los cursos 1870-71, 1871-72, 1875-76 y 1882-83. Están incompletas para cada curso.

Cada acta de examen está encabezada por el tribunal calificador, compuesto por un presidente, que sería el Director de la Escuela de Náutica de Bilbao, o un representante suyo, junto con dos vocales que son los dos catedráticos de la de Lekeitio.

En los dos primeros cursos reseñados más arriba, preside don Juan Crisóstomo de Algorta, y son vocales don Eusebio M.' de Azcue y don Juan Agustín de Goya, a los que vimos entre los solicitantes de agosto de 1862, de modo que podemos considerar a ambos como los primeros profesores de la Náutica de Lekeitio.

Se examinaron 36 alumnos en el curso 1870-71, y las actas que se conservan son de Aritmética, Algebra, Geometría, Trigonometría, Cosmografía y Pilotage, Geografía Astronómica y particular de España, y Física.

En el curso 1871-72 se cuentan 43 alumnos con el mismo tribunal y asignaturas.

Cinco actas sueltas de tres cursos después, 1875-76, dicen algunas novedades. Bajo la presidencia del citado Algorta, son vocales don Alfonso Mª de Azcue y don José Mª de Ibarra. Corrobora Azcarraga, en la obra citada: «... está regentada por dos ilustrados catedráticos. Por don José Mª de Ibarra, que tiene a su cargo, además de la secretaría del Colegio, las cátedras de Geografía, Física y alguna otra, y por don Alfonso Mª de Azcue, que explica Pilotage y Cosmografía. El número de alumnos matriculados en el último curso ha sido de cincuenta».

Las actas del curso 1882-83 están firmadas por un tribunal presidido por don Juan Pedro Acordagoicoechea y los dos vocales conocidos. Las asignaturas son las de los cursos anteriores y se citan 23 alumnos.

Hemos de dejar transcurrir un lapsus de más de veinte años hasta la siguiente documentación rescatada. Se refiere ya al siglo XX. Consiste en una serie de expedientes de estudios de los alumnos y varios esquemas de resultados obtenidos de la enseñanza ; por otra parte, el Libro de Actas de la Junta del Patronato, que se abre en 1909 y se cierra en 1934, para reabrirse en 1944 y terminar en 1972.

Este Libro se encuentra, junto con otros, depositado en el Juzgado de Paz de Lekeitio, por ser su secretario, don Antonio de Ansotegui, quien ha cumplido las funciones de secretario del Patronato en los últimos años. A esta colección de materiales denominamos Documentos del Secretario del Patronato.

Los 24 cuadernillos de expedientes de estudios de los alumnos están fechados desde el curso 1905-1906 hasta el de 1920-21, faltando los de ocho cursos de este período.

Contiene cada uno de ellos las papeletas de ingreso y de exámenes de las diversas asignaturas. Desde 1912, por R.D. que requería una edad mínima de 14 años para ingresar en la carrera, se añaden certificados de nacimiento, y médico.

Dos expedientes del curso 1911-12, tienen la virtud de llevar anotado en la papeleta de matriculación, la cantidad que debían pagar los alumnos: Ingreso, 5 pts. Matrículas, 12.50 pts. Total, 17.50 pesetas.

Antes de iniciar el estudio del Libro de Actas que se abre en 1909, aunque después hayamos de volver atrás, creemos conveniente dar curso a los restantes datos docentes, que sólo alcanzan hasta 1922.

La siguiente sección de materiales está formada por cinco cuadernos titulados «Resultados obtenidos en la enseñanza en el curso ... », que comienzan en el de 1909-10 y concluyen en el de 1913-14 (43).

Se registran un total de 97 alumnos, en notable aumento de un curso para otro. Los dos primeros cursos citados cuentan con dieciséis alumnos cada uno. Diecinueve en el de 1911-12, veintidós en el de 1912-13, sólo diecisiete en el de 1913-14 porque, como se declara expresamente, el R.D. que exige 14 años de edad mínima impide que se inscriba ningún alumno en el primer curso, y veintisiete en el de 1914-15. Cada memoria contrasta las inscripciones del curso en cuestión con las del siguiente.

Durante este período de tiempo, el tribunal está presidido por don Julián Arrascada y los vocales son los Sres. don Francisco Lapeyra y don Eduardo Vallejo, quien aparece también como Secretario de la Escuela. También, don Alfredo Saralegui, en el curso de 1911-12, y don Angel Laca en el de 1913-14.

Las asignaturas que se impartían, además de dos niveles de Inglés, Geografía y Dibujo lineal, hidrográfico y cartográfico, eran Aritmética, Algebra, Geometría y Trigonometría; Cosmografía, Pilotage y Maniobras, que se denominarán conjuntamente Navegación, desde 1913-14, Física, y desde 1912-13, Mecánica aplicada.

La última pieza documental, acerca de este capítulo, es una matriz de certificados oficiales de la Escuela de Náutica de Lekeitio, extendidos a sus alumnos pilotos. Las inscripciones van desde 1916 hasta 1924. A partir de ese año, recibirían las certificaciones de la Escuela Oficial de Náutica de Bilbao.

Suman 107 pilotos en nueve años, lo que hace una media aproximada de 10 por curso. Del total, 32 son naturales de Lekeitio, 42 de las anteiglesias próximas, y no faltan, para cada curso, los que provienen de puntos del litoral cantábrico: Ferrol, La Guardia (Pontevedra), Santoña, Busto (Asturias), también del interior: Villaro, Pamplona, Lodosa, Zaragoza, Villanueva de Teba (Burgos), o del viejo imperio colonial: Filipinas, Perú, Argentina...

Una hoja doble suelta, de carácter apunte para la memoria, titulada «Frutos de la enseñanza», curso 1921-22, resume datos de tal curso y los contrasta con el anterior. Por primera vez distinguimos entre alumnos pilotos y maquinistas. En el curso 1920-21 se inscribieron 27 para pilotage y 5 para maquinistas; con alguna disminución, el curso de 1921-22 suma 34 y 5, respectivamente.

El tribunal calificador estuvo presidido por don Leopoldo Boado, y fueron vocales don Angel Laca, don Eduardo Vallejo y don Francisco Lapeyra.

El cuadro de estudios representa mayor complejidad. A las asignaturas que conocíamos se añaden Estiba y Maniobra, Elementos de Contabilidad, Derecho y Legislación, Higiene Naval. Y la sección de Maquinistas estudia particularmente Elementos de Física, Tecnología de Máquinas, Máquinas y Calderas y Dibujo de Máquinas.

Jueves, 06 Abril 2017 18:34

Libro de Actas

El «Libro de Actas de las reuniones celebradas por la Junta de Patronato de las Escuelas de Náutica y de Latinidad de Lekeitio», recoge en la primera, del día 25 de agosto de 1909, la renuncia de don Juan Luis de Abaroa y el nombramiento, en su lugar, del nuevo Patrono y Administrador, don Pascual de Algorta. Hasta 1931, durante veintidós años, dedicará Algorta una valiosísima ayuda personal a la Escuela.

Las actas son breves y relatan muy sucintamente los hechos acaecidos. Nunca ofrecen datos cuantificables sobre la vida docente del centro. Fundamentalmente dan cuenta de las dificultades que se presentaban a la Escuela y de¡ aparato defensivo que levantaban para su supervivencia.

Un R.D. de 18 de noviembre de 1909 impuso aumentar a tres el cuadro de profesores y, a este efecto, en 1911, se contrataron los servicios, con carácter interino, de don Alfredo de Saralegui, Alférez de Navío de la Armada, para las asignaturas de Inglés, Geografía Universal y Dibujo lineal.

Aprobó el Patronato por entonces un Reglamento interno de la Escuela y adquirió la casa inmediata, de Apalloa 5, que fue propiedad de don Bruno López de Calle, heredada de don José Javier de Uribarren y éste de su padre don Miguel. En la ocasión, pertenecía a don Ricardo de Madrazo, casado con doña Angeles López de Calle. Se efectuó la compra por once mil pesetas. En la última etapa de existencia de la Escuela, en la postguerra civil, las rentas del inquilinato de esta casa ayudaban a pagar las asignaciones de los profesores.

En Junta de 12 de octubre de 1912, se acordó adquirir en mil ciento treinta y una pesetas los aparatos de Física que el profesor Vallejo había ofrecido a la Escuela, y que vendrían a completar el Gabinete obsequiado por don Juan José de Uribarren.

Un obstáculo importante para el normal desarrollo de la Escuela de Náutica surgió entre los años 1914 y 1915. En junta del día 2 de junio de 1914, el Patronato autorizó a don Pascual de Algorta para que asistiera a la próxima reunión de representantes de las Escuelas de Naútica de Bizkaia. Suponemos que serían las de Lekeitio, Bermeo, Piencia y Santurce. Habían de tratar los medios para modificar los planes previstos por el Ministerio de Instrucción Pública, y conseguir que las Escuelas de Náutica conservaran su carácter autónomo.

Las actas no ofrecen más detalles, pero debieron volver los tiempos de las «inmicuescencias» que atacara don Bruno, porque un año después, el Patronato expresa su agradecimiento al Ayuntamiento de Lekeitio y a los diputados a Cortes por Markina, Guernica y Laredo. Srs. Acillona, Gandarias y Aznar, puesto que la Escuela ha conseguido mantener su carácter oficial y seguirá eligiendo los profesores por sí misma.

Se obtuvo un primer auxilio económico de la Diputación de Bizkaia en 1917. Los profesores habían solicitado del Patronato un aumento de sueldo, pero no disponiendo de fondos, se les autorizó para que se dirigieran a la Diputación de Bizkaia y a la Asociación de Navieros.

El mismo año, la Junta propuso al arquitecto Sr. Basterra que planificara una ampliación de la Escuela, dado el incremento de las matrículas. Pero se desistió en 1921 al descender las inscripciones y por haber enorme carestía de mano de obra.

El 17 de junio de 1923, atendiendo a la R.O. del 25 de junio, el Patronato saca a provisión la vacante de representación del vocal de sangre de la familia López de Calle, heredera de la líena Uribarren. Un año después, nadie se había presentado y don Pascual de Algorta siguió como único patrono.

El mismo año, fue elegido profesor de Cosmografía y Pilotaje don José León de Uribarren, pariente del fundador, y don José Mª Tosantos de Física y otras que regentaba don Eduardo Vallejo.

Las Escuelas de Náutica de Bizkaia, a excepción de la Oficial de Bilbao, reciben su golpe de gracia con motivo del Estatuto de Escuelas de Náutica del dictador Primo de Rivera, de fecha 6 de junio de 1924. Perderán su carácter autonómico, es decir, su capacidad para elegir el profesorado que les convenga, celebrar sus propios exámenes, aunque lo eran supervisados, y expedir sus certificados de pilotos y maquinistas.

La Junta del Patronato de la Escuela de Lekeitio luchó incansable por remontar la situación. Y algo consiguieron.

El mismo verano de 1924 movieron hilos, por cuanto en el acta de 2 de febrero de 1925 se acordó hacer constar: «.... sin perjuicio de la visita personal verificada al efecto por la Junta, la profunda gratitud debida por el Patronato de esta Escuela a S.M. la ex-Emperatriz Zita (de Austria-Hungría) por su valiosa intervención en las gestiones que hubieron de practicarse para evitar las ternidas consecuencias del R. D. dictado por el Directorio en junio último ».

Un mes después, se encarga al Director y al Secretario de la Escuela que hagan un estudio del nuevo plan de enseñanza, que exige un mayor número de profesores y, al Ayuntamiento, que solicite de la Diputación una subvención para cubrir estas nuevas asignaciones.

Los nuevos profesores fueron los Srs. don Víctor de Alegría y don Eugenio de Chacartegui.

En las mismas fechas, el Director General de Navegación del Ministerio de Marina exigió, perentoriamente, que el Patronato de la Escuela de Náutica de Lekeitio depositara toda su documentación en la Escuela Oficial de Bilbao, permitiéndoseles únicamente que conservaran copias de su contenido.

En tal límite, se acordó en la Junta que don Pascual de Algorta viajara a Madrid y recordara al Director General la promesa de S.M. D. Alfonso XIII a S.M.I. doña Zita.

Dos meses después, el 14 de mayo, la Junta dirigió una exposición al Excmo. Sr. Director General de Navegación, razonando que el nuevo Estatuto y plan de enseñanza de Náutica sólo exigía una acomodación del profesorado y material escolar y, en absoluto, la pérdida de derechos y atribuciones que habían sido reconocidas legalmente.

Y añade: «... Esto mismo parece que dan a entender las promesas de elevadísimas personalidades del Reino, S.M. el Rey (q.D.g.) y el Excmo. Sr. Presidente del Directorio. El Secretario de S.M., Sr. Marqués de Torres de Mendoza, en carta del 26 de setiembre de 1924 al Sr. Barón de Gudenus, Secretario de la Emperatriz Zita, en nombre de S.M. el Rey de España, entre otras cosas, manifestaba: «Por encargo del Sr. Presidente del Directorio manifiesto a Ud., como resultado de los deseos que le tienen expresados, que la Escuela de Náutica de Lekeitio queda en igual forma que antes de publicarse el R.D. de 6 de junio».

La respuesta que se obtiene es de] siguiente tenor: «... S.M. el Rey (q.D.g.).... se ha servido desestimar la referida instancia por estar desprovisto de todo fundamento los temores de la Junta del Patronato que se alegan en el expresado escrito, pues las disposiciones del Estatuto de Escuelas de Náutica.... ni hacen imposible la continuación de las enseñanzas en la Escuela de Náutica de Lekeitio, ni pueden dar lugar a que se considere terminada la fundación. De R.O. lo digo a V.E. para su conocimiento y efectos. El Director General. Eloy Montero».

El caso es que se adopta un rango semi-oficial, por debajo de las únicas cuatro Escuelas Oficiales que se conservan: Bilbao, Cádiz, Santa Cruz de Tenerife y Barcelona.

La Diputación atiende a la petición de ayuda económica y aumenta la subvención de tres mil a siete mil quinientas pesetas. Entran nuevos profesores. El Sr. Bracho, que era Secretario del Ayuntamiento y que adoptará la de la Escuela, por renuncia del Sr. Tosantos impartirá Derecho. Y los señores Laucirica en Dibujo, Ugalde en Higiene Naval y Arriandiaga en Física.

Un año después, la Comisión Provincial de Bizkaia aumentará la subvención a diez mil quinientas pesetas. La Dirección General de Navegación autorizará el nuevo Reglamento interno y, por R.O. de 28 de mayo, los profesores de la Escuela de Náutica de Lekeitio formarán parte del tribunal examinador en la Oficial de Bilbao cuando se presenten sus alumnos.

En medio de estas azarosas circunstancias, el Conde de Torregrosa presenta un expediente sobre que se destinen a otros fines las rentas de la fundación, pero la resolución mantiene la forma habitual de las mismas.

Inesperadamente, en 1928, la Diputación suprime la subvención por lo que han de bajarse los sueldos de los profesores. El Sr. Bracho debe ocupar plaza vacante en el Ayuntamiento de Guecho y su puesto se cubre, interinamente, por don Bruno Larrazabal.

La crudeza de. la situación que se vivía está reflejada en una menoría de curso, pieza de discurso de apertura, presumibiemente de los años 1929 ó 1930, y obra, aunque sin fecha ni firma, de don Antonio Martínez Díaz, llegado en esas fechas a la Secretaría del Ayuntamiento de Lekeitio.

Nos informa el autor del texto anónimo que ha sido nombrado Secretario de la Escuela y profesor de Historia de España y de Legislación y Derecho Marítimo. Lamenta en los siguientes términos la baja que sufre la carrera de Náutica en España: «Si... observamos la disminución en la matrícula de esta Escuela, sacamos la deprimente impresión de que la finalidad que al crearla y darle vida se propusieron sus ilustres fundadores toca a su término. Pero esto es general, no sólo en las Escuelas Especiales, sino que también en los centros oficiales. En los cuatro que como tales existen en España, el número de alumnos matriculados fue de 86 en el pasado curso. » Y termina con un vistazo panorámico: «La discreción me veda hacer historia¡ de la pérdida del carácter oficial autonómico de las Escuelas Especiales de Náutica de Bermeo, Plencia, Santurce y Lekeitio y del Seminario y Universidad de Mareantes de Sevilla, fundada en 1654, y decana de las españolas».

Una orden de la Dirección de Enseñanza del Ministerio de Instrucción Pública, recibida en 1929, hace explicar en acta de Junta al Patrono Administrador don Pascual de Algorta « ... cómo lleva cinco o seis años luchando para que no se haga efectiva la orden del Protectorado (sic), que se impuso en una aprobación de cuentas, sobre la venta de los valores primitivos fundacionales, de renta francesa y su conversión en valores españoles».

A pesar de haber aducido Algorta la baja cotización del cambio, que perjudicaría gravemente a los intereses de la Fundación, en 1931 la orden ministerial es inexcusable y, en el trance, presenta su renuncia como vocal de sangre del Patronato. Un desconsolador final, después de veintidós años de valeroso «patronazgo» de la Escuela Especial de Náutica de Lekeitio.

En la misma Junta se da cuenta de haber retirado la Diputación la subvención que había restablecido, por entender que dado el escaso número de alumnos la Escuela podía valerse con sus fondos fundacionales. Acuerdan que el Sr. Algorta y el alcalde de Lekeitio vuelvan a reclamar la ayuda económica.

Alcalde y párroco de Lekeitio quedan como únicos miembros del Patronato. Obedecen la Orden ministerial y encargan al Banco de Bilbao en París, con fecha de 27 de noviembre de 1931, que formalice las gestiones de venta de los valores de renta francesa y su conversión en española.

En 1934 se recibe el nombramiento ministerial de Patrono de sangre a favor de don José de Algorta y Abaroa, hijo de don Pascual.

La guerra civil interrumpirá el setenta y cinco aniversario de la Escuela, de cuyo análisis socio cultural sólo hemos podido ofrecer un reflejo demasiado frecuentemente interrumpido, como la documentación que nos consta.

Quizá la valoración más verdadera de esta etapa la tengamos en las expontáneas expresiones de un híjo de Lekeitio, de la clase marinera a la que iba dirigida la Fundación y alumno aprovechado del primer curso, el de 1862, que salió Piloto con la primera promoción.

El año 1935, el venerable anciano a que nos referimos ofreció un obsequio a la Escuela de Náutica, acompañado de una carta deliciosa de, sinceridad e ingenuidad. Se trata del ya citado don Román de Echevarrieta, Capitán de la Marina Mercante, ex-alcalde de Lekeitio, Alférez de Fragata y Capitán del Puerto de la Villa. Dice así, entre otras cosas: « ... Deseando mostrar mi agradecimiento a la Escuela de Náutica de esta Villa, por cuanto a ella debo todo cuanto he sido y soy. Con los estudios e instrucción de ella pude cursar (sic) con felicidad los mares, y aprobar los tres exámenes de 3º, 2º y 1º Piloto. Y después de retirarme a descansar, fui agraciado con el cargo de la Capitanía del puerto de esta Villa, con el grado de Alférez de Fragata... Habiendo visto algunos cuadros de buques colgados, regalitos de algunos también agradecidos, he pensado ofrecer también uno de los Vapores que tuve a mi mando, aunque sea muy poca cosa para regalar a una entidad tan respetable ... ».

La respuesta del Administrador de la Escuela, don José Ajubita, en la que la Junta del Patronato agradece más que el cuadro el testimonio de gratitud, es la última muestra documental que conocemos de la primera época.

Después de la guerra civil, el edificio de la Escuela se utilizó para servicios de comedores de Auxilio Social. Al parecer, según varios testimonios populares que hemos recogido, cuando se retiraron estos servicios, el interior quedó en pésimo estado y, todavía en 1950, se seguían los trabajos de reacondicionamiento por cuenta del Patronato o de los mismos profesores y alumnos.

El Libro de Actas que venimos estudiando comienza esta segunda y última etapa de la historia de la Escuela con un acta de 28 de agosto de 1944, en la que se trata de una reunión, celebrada el año anterior, por cuyo acuerdo se iniciaron las obras de acondicionamiento. En esta de 1944 se acuerda el cobro de renta a los inquilinos de Apalloa 5, una vez terminado el plazo de amortización que se les había concedido por correr de su cuenta las obras que hubieron de hacer al entrar en los pisos.

Merece destacar, por su significación política, que se decidió abonar los dos últimos trimestres de 1936 a los tres profesores que se ausentaron de Lekeitio al estallar la guerra y no habían impartido las correspondientes clases.

El 25 de setiembre del mismo año, estableció el cuadro de profesores y sus asignaciones, terminada la obra principal, de nuevo asegurada contra incendios la casa y con financiación bastante gracias al ahorro producido por haber estado bloqueados los intereses de la Renta de la Fundación, la Junta del Patronato decidió abrir la Escuela de Náutica el día 9 de octubre.

Los profesores fueron elegidos entre los que habían impartido clases particulares de Náutica durante los ocho años que permaneció cerrada la Escuela. Es decir, que necesariamente se reprodujo la situación anterior a la Fundación, que veíamos en el preámbulo, de la que nos daba cuenta Cavanilles en el XIX, otras fuentes en el XVIII y que demuestran la inalterable demanda de enseñanza de Náutica en la Villa.

Las fuentes para la investigación de esta última etapa de la Escuela son, en primer lugar, el Libro de Actas en sus registros de 1944 a 1972, de nuevo el Libro Registro N., 4: Asignaturas, que fue utilizado desde 1944 a 1955, una serie de hojas sueltas que pertenecen a los materiales DD.II.ENL.-1986, y los testimonios personales del que fue profesor de la Escuela en esta etapa, don José de Bengoechea, y de don Antonio Ansotegui, que ha cumplido funciones de Secretario del Patronato durante los últimos años, por su vinculación a las tareas administrativas de la Villa.

La Escuela se reinaguró con carácter semioficial y libre, bajo la dirección del Sr. Zabala y con los profesores don Buenaventura Moral y don Faben Sarasola. En el primer curso, 1944-45, aparecen inscritos cinco alumnos de pilotaje y cuarenta de maquinistas navales. En los siguientes, hasta el año 1950, se sumarán otros siete de pilotaje y hasta cincuenta y cinco de máquinas.

En el curso 1950-51, estudian cinco alumnos pilotaje y dieciséis maquinistas, habiéndose incorporado al cuadro de profesores los Srs. Bengoechea y Aramburu, el primero de Matemáticas y Física y, el segundo, de Geografía e Inglés.

La demanda de escolaridad náutica no puede suponerse más alta, teniendo en cuenta el hábitat de la comarca y las circunstancias socio-económicas de la época.

Entre 1944 y 1955 registra la Escuela -en los incompletos materiales de que disponemos- un centenar de alumnos, de los que sesenta y dos son vecinos de Lekeitio y treinta de las anteiglesias próximas: Izpaster, Murelaga, Ea, Mendexa, etc. Y, como no podían faltar, media docena de alumnos son de procedencia tan inesperada como la provincia de León o San Francisco de California.

Desde 1950, el Patronato de la Escuela se planteaba una expectativa más acorde con los intereses locales: la oportunidad de abrir una Escuela de Pesca de Altura y Patrones de Costa, que se establecería en el mismo edificio de la Escuela de Náutica. Bermeo contaba ya con un centro de esta clase.

Un nuevo plan de Enseñanza de Náutica vino a cernirse sobre las escasas posibilidades económicas del Patronato, en 1953, con el consiguiente temor de la Junta por ver reducido el número de alumnos. En consecuencia, se urgieron las gestiones encamina das a la implantación de la Escuela de Pesca.

Del nivel docente de esta década de los cincuenta, recuerda el profesor Sr. Bengoechea, que la media anual de dieciocho alumnos obtenía muy buenos resultados en los exámenes de la Escuela Oficial de Náutica de Bilbao, como son prueba los capitanes de la Marina Mercante e inspectores que ejercen en la actualidad y estudiaron durante aquellos cursos.

 

  • El cuadro de profesores era el siguiente:
  • Pilotaje.
  • Curso 1º:
  • Zabala, Aritmética y Algebra.
  • Aramburu, Geometría plana y del espacio e Inglés.
  • Laucirica, Dibujo lineal.

 

  • Curso 2º:
  • Bengoechea, Trigonometría, Mecánica aplicada al Buque, Física y Electricidad.
  • Aramburu, Geografía marítima y comercial, Metereología y Oceanografía e Inglés.
  • Laucirica, Dibujo. Zabala, Nudos.
  • Maquinistas.
  • Curso lº:
  • Zabala, Aritmética y Algebra.
  • Moral, Geometría plana y del espacio.
  • Laucirica, Dibujo.
  • Sarasola, Inglés y Geografía.
  • Curso 2º:
  • Moral, después Bengoechea, Física elemental, Mecánica, Electricidad y nociones de Química, Máquinas de vapor, Calderas marinas, turbinas y máquinas de combustión interna.
  • Laucirica, Dibujo de máquinas.
  • Sarasola, Inglés. En ambos cursos había Trabajo de Taller.


El año 1957 se hace realidad la proyectada Escuela Media y Libre de Pesca. El Patronato cede sus locales a título de favor, con la condición de que no se interrumpan las clases de Náutica, velando por la conservación de los fines fundacionales.

El nuevo programa de clases se impartía en las mismas aulas con el mismo profesorado, pero los exámenes tenían lugar en la Escuela de Pesca Oficial de Pasajes. Al nuevo Patronato se incorporó el Comandante de Marina, junto con el vocal de sangre, el párroco y el alcalde.

Recuerda el Sr. Bengoechea que asistían de cincuenta a setenta alumnos y que aprobaban casi la totalidad. El cuadro docente lo formaban:

  • Cuadro de Profesores
  • Bengoechea en Matemáticas.
  • Zabala en Nudos y Maniobras.
  • Zubillaga y después Donostia-San Sebastián en Astronomía.
  • Olabarriaga en Maestría de Taller.


El año 1958, noventa y seis años después de la fundación, el vocal de sangre don José de Algorta, en Junta celebrada el día 16 de setiembre, expuso la situación a la que paulatinamente había llegado la Escuela de Náutica en los siguientes términos: « ... A pesar de su empeño en mantener esta fundación cumpliendo en todo lo posible el deseo de los fundadores, sus antepasados, no tiene más remedio que rendirse a la evidencia y estudiar la forma en que los bienes fundacionales se empleen en algún rendimiento en beneficio de¡ pueblo, y muy especialmente en ilustración'de la clase pescadora o marinera en quien se fijaron los fundadores».

A propuesta del alcalde, don Tirso Amusategui, la Junta acuerda dirigir un escrito a la Provincia de Beneficiencia, solicitándose reconozca una transmutación de fines de la Fundación Uribarren y Abaroa, de modo que sus bienes reviertan totalmente en la Escuela Media y Libre de Pesca.

No habiendo recibido respuesta pronta del citado organismo, el día 29 se decidió cerrar la Escuela de Náutica el primero de octubre. Las Actas posteriores, que anualmente seguía levantando el Patronato de la Fundación «Escuela Especial de Náutica de Lekeitio», sólo repiten el acuerdo de engrosar con los Propios bienes los fondos de la Escuela de Pesca.

La única novedad que presentan, muy signíficativa Políticamente, es la solicitud que elevan al Ministerio de Educación Nacional, en 1964, para destinar el aula de Latinidad a clase de euskara. El Acta del año siguiente consigna la respuesta del Ministerio, por la que se deniega la instalación de una «Academia de la Lengua Vasca» en la citada aula.

Jueves, 06 Abril 2017 18:33

Incendios robos y demas realidades

Desaparecida la Escuela Media de Pesca en 1969, cuando se elabora el plan de un Instituto, que no llegará a conocerse, y el Ayuntamiento establece una academia municipal, comienza el período final y de abandono lamentabilísimo del edificio.

En 1970, un grupo nunca identificado toma la casa por asalto, destrozan el mobiliario, abren la caja fuerte y deshacen, prenden fuego a la documen tación íntegra de la historia de la Escuela que contenía, roban todas las valiosas piezas de la vitrina de óptica y otras que estaban compuestas con materiales valiosos: marfil, cobre, etc. Sucesivamente, desaparecen los cuadros, sextantes, etc., posiblemente retirados por los propietarios o herederos de quienes los obsequiaron...

El Alcalde, Sr. Moral, y el Sr. Ansoteguí, se presentaron para inventariar los restos. En 1970, registraron unos setenta volúmenes en la Biblioteca, de los que en 1986 sólo hemos podido inventariar un grueso tomo de cartas de navegación, y poco más, chamuscados de fuego.

Los sucesivos asaltos y conatos de incendio que comenzaron en 1970, han constituido una larga serie de abusos frente a los que, quien debiera, evidentemente no se ha tomado la molestia de contener, mientras estatuas y placas cantan hiperbólicos agradecimientos.

Un informe del arquitecto municipal, de noviembre de 1970, advierte del estado de ruina del edificio y de la urgencia de obras de sustentación.

No pudiendo el Patronato hacer frente al gasto de las obras necesarias, aceptó el ofrecimiento de la Cofradía de Pescadores, dispuesta a correr con la obra a condición de instalar en el edificio un ambulatorio médico.

Propuesta a la que no se ve consecución en los documentos, y que enlaza con otra, del mismo tenor, recibida por la Junta el 30 de octubre de 1972, del Delegado del Instituto Social de la Marina de Bizkaia, que propone la instalación de ambulatorio y de una Escuela Profesional de Pesca en el edificio de la Náutica. La Junta acordó aceptar, a condición del pago de una renta y de la exclusividad de los fines propuestos. Pero, comenzada la obra, se vio interrumpida repentinamente.

La triste realidad que ofrece al visitante la Escuela de Náutica de Lekeitio, a los ciento veinticinco años de su fundación, queda recogida con exactitud en las escuetas palabras del siguiente informe municipal, de 1981: « ... cesó en sus actividades como Escuela de Náutica... por carecer de alumnos y medios apropiados para hacer frente al problema económico del Profesorado. Que en la actualidad se halla cerrado dicho centro a toda clase de actividades como Escuela. Que las inversiones del Patrimonio siguen las mismas normas fundacionales y la composición de los órganos de gobierno y dirección de la Fundación siguen en la misma situación».
 

Viernes, 07 Abril 2017 06:17

Vida Cotidiana

Aunque es muy difícil saber como vivían los Lekeitianos en la Edad Media, tenemos noticias por textos antiguos, (ordenanzas Municipales y de la Cofradía de Pescadores), ó cartas, estos últimos muy escasos y en manos de gente acomodada, que la vida en aquellos primeros tiempos debió ser muy difícil.

vidacotidiana

Antigua escuela nacional

 

Viernes, 07 Abril 2017 06:16

Seguridad

Superadas las guerras de bandos no parece probable que la villa se vea asaltada por fuerzas extranjeras, pero de todos modos siempre había un riesgo de asalto por mar y se tomaban precauciones contra flotas como la del gascón Colom que asoló nuestras costas.



Vista general

El 18 de junio de 1528 se contrata, por acuerdo del concejo, a un tal Pascual de Deba, lombardero de oficio,

"tomó el cargo de regir e governar la artillería de la talaya mientras la voluntad del regimiento con que se le pague de cada mes diez reales de Castilla a más que de aquí adelante no pague pedido ninguno de su persona e sea escusado de echar en fueras ni a ninguna guerra, e estos seys reales por mes ge los libren en el bolsero e al respeto por los días que siruiere, e no falte a lo asy seruir so pena de dos reales por cada vez que faltare, e sea syenpre en la talaya en las guardias que se hazen, e con tanto le recibieron por tal lonbardero".

En marzo de 1586 había librado el corregidor Duarte de Acuña un mandamiento para que los vecinos de Bermeo, Lekeitio y Ondarroa se mantuvieran armados y vigilantes, por cuanto recorrían estas costas navíos corsarios causando grandes daños por mar y por tierra.

Pero lo que preocupaba en el municipio era la justicia y seguridad dentro de la villa.

El alcalde era el juez y para el mantenimiento del orden contaba con los jurados. Había una cárcel municipal pero no para detener a las personas hasta que fueran trasladadas al juzgado comarcal, sino que era una prisión donde los condenados "a la cadena" cumplían su pena. También se sacaba a los delincuentes a la vergüenza pública y se ejecutaban las penas públicamente por el verdugo.

Si juzgamos por las ordenanzas, da la impresión de que Lekeitio estaba lleno de malhechores de los que había que proteger a los vecinos. También si juzgamos a la población actual por el Código Penal sacaríamos la misma impresión.

En realidad no parece que la vida fuera violenta. La mayor parte de los presos parece que se encuentran en la cárcel por deudas.

Las cuentas concejiles incluyen noticias sobre delincuentes que en años sucesivos padecieron castigos corporales a manos de García de Posadillo y de otros verdugos. En las de 1530 se incluye la partida :

"Yten pagué al verdugo García de Posadillo a quatro de mayo por la justicia que executó en Teresa de Cegama y en Estévana de Bergara por ladrones, a la vna de açotes y a la otra a la verguenza, según está contratado quinientos e sesenta e dos mrs.".

En las de 1531:

"Yten pagué al berdugo por que açotase a vna moça ladrona en la cárcel, UC".

Y las dos que siguen en las de 1559 :

"Yten más pagaron en XIII de abril a Miguel de Anciela, verdugo que truxieron por mandado de los señores del reximiento para executar a dos mugeres que estavan presos por vrto que hizieron a capitán Arteyta, que estaban condenadas en açotes y a una cortar las orejas, que era de la provincia de Guipúscoa, por la venida e buelta a quarenta e cinco reales e veinte e seis mrs..."

"Yten más pagaron en el dicho día a los dueños de los asnos que a las mugeres trayan cabaldagas medio real".

La corporación solía contratar un verdugo para ocuparse de los presos y ejecutar las sentencias del alcalde, pudiendo servirnos de muestra el siguiente nombramiento acordado por la constituida el 2 de febrero de l528.

Seis días después de haber sido elegidos alcaldes el bachiller Licona y Pedro de Ibarra, regidores Pedro Ochoa de Cearreta y García de Ibaseta y fieles Santiago de Rentería y Miguel de Curruchiaga,

"dieron la cárcel de la dicha villa e los presiones e presioneros que al presente estaban en ella e pusyeron por carcelero e oficial a Pedro de Çarra, que presente estaba, por espacio e tienpo de vn año conplido que sea desde Santa María Candelaria que pasó fasta dicho día que verná en el año de IUDXXIX, e dende en diez días que pasen sea obligado de tener e de guardar e dar buena cuenta de la dicha cárcel e su casa que al presente tiene e de las presiones e presioneros que el preboste de la dicha villa le llevare e de todos otros que qualquier juez de su magestad le diere, e sean a su cargo de los guardar segund e como los carceleros son obligados, teniéndolos guardando los mandamientos de sus magestades e de sus juezes e de los dichos alcaldes, asy cibiles como criminales, so pena que lo contrario haziendo pagará con su persona e vienes todo lo que contra los tales presos fuere juzgado e sentenciado sin alçada alguna, e para su salario e pago le sean librados diez ducados de oro por el dicho año en sus tres tercios, e más le paguen los que asy fueren presos sus salarios acostunbrados fasta oy día, e les sean otorgados e dados todas las livertades e preheminencias que a los carceleros son dados en la dicha villa, e con tanto le entregaban e av1an por entregados los dichos presiones e presioneros".

Una vez finalizado su mandato los alcaldes salientes hacían entrega de las "presiones e presioneros" a los entrantes mediante inventarios como éste del 3 de febrero de 1561 :

"Primeramente vn cepo de madera con su cabilla e candado de fierro."

"Yten vna barra grande e larga de fierro llamada la delgada."

"Yten dos cadenas de fierro de cada treze argollas o sortijas de fierro."

"Yten otra cadena de fierro más larga que tiene vemte e una mallas de fierro algo largas e dos sortijas de fierro redondas e vna cabilla de fierro con dos sortijas de fierro para mochachos."

"Yten siete pares de grillos de fierro con sus candados e argollas e llabes de fierro".

"Yten una cabilla de fierro con su candado e llabe que solía tener Ochoa de Licona".

"Yten vn martillo de fierro pequeño para dar e quitar las chapetas de fierro a los grillos".

"Yten vn junque de fierro pequeño para dar e quitar sobre él las chapetas de fierro a los grillos con su argolla pequeña de fierro".

"Yten seis chapetas de fierro para los grillos".

"Yten dos libros de bisitas de la dicha cárcel, el vno viejo ynchido y el otro nuebo començado a escrebir e ynchir".

Prisioneros:

"Yten a Marina Ochoa de Munitis que estaba presa por lo que debía a María Ybañez del Puerto".

"Yten a María de Baliarrayn por nuebe ducados e dos reales que debía a Martín de Çaldibia, que por ellos estaba presencia en presencia (sic) de Antón Martinez de Trayña".

A veces la corporación contrataba al verdugo en condiciones de pluriempleo. Esta forma de contrato podía plantear problemas cuando éste, que podía no ser profesional, se negaba a ejecutar penas de muerte o que supusieran derramamiento de sangre, con lo que en una ocasión hubo que llamar a un verdugo de fuera. Por eso en el contrato se especifica que, de no cumplir una sentencia sobre el condenado, la misma sentencia recaiga sobre el verdugo.

El 20 de abril de 1528 -el diez de marzo habían pedido los alcaldes que "les diesen berdugo para executar la justicia, e asy mismo orca e rollo"- se le confiaron a Juan de Mendaro las siguientes misiones :

"Lo primero que el dicho Juan de Mendaro sea pregonero público de la dicha villa, e dello vse desde oy día que este concierto se pone en toda su vida, e le paguen por ello mill mrs. e más aya los quartillos de bino que (de) los binos que se venden en ella suele aver el pregonero, e sus franquezas e livertades e derechos que ha vsado llevar e gozar el pregonero".

"Yten que allende dello sea belador como lo es, e le pague lo acostunbrado el concejo".

"Yten que sea guarda e jurado en la dicha villa asy para el seruicio de la justicia como para guarda de las heredades e lleve sus salarios acostunbrados".

"Yten que sea verdugo e sayón para executar las sentencias que la justicia diere cibiles e criminales e para ello llebe de salario vn ducado por año, y ésto pague el concejo avnque aya o no aya de hazer justicia, ésto de hordinario, e más de todas las personas que oviere de executar pena corporal por la justicia de muerte que le den de los vienes del condenado quatro ducados, e sy no oviere tantos vienes aya por fator en los vestidos, e si oviere justicia de orejas o enclabamiento o efusión de sangre o açotes por cada vno un ducado e por el que salliere a la verguença'6medio ducado, e todo esto lleve de los justiciados, e para ello se obligó con su persona e vienes de padescer él mismo las mismas penas, con que sea libre e no sea obligado de sallir fuera de la villa si no quisiere, e que en todas las obras del concejo queriendo él seuir en su alquill no aya otro".

El 14 de julio, cuando todavía no había transcurrido un mes desde el nombramiento de Mendaro, fue sustituido en aquellos cargos por el pregonero García de Posadillo :

"Lo primero que el dicho García sea pregonero público en la dicha villa, e lleve por ello los mill mrs. acostunbrados e más sea jurado de la justicia e en tienpo de agosto sea guarda de las heredades e lleve un florín e más lleve los derechos de los binos que suelen dar quando se ponen a vender en la villa por taberna, e más le ayan de dar vna casa pagando el alquill, e más aya e coja para sy los tarjes del mollaje que suelen pagar los barcos, e syrba los dichos oficios vien e conplidamente en toda su vyda".

"Yten en los tienpos que se ouiere de hazer e executar en la dicha villa en los que se condenare a pena corporal por sus magestades o por otro juez e justicias que tenga cargo el dicho García de (traer) al berdugo e ynstrumento para ello, e por ello lleve el dicho García e le pague el concejo de cada año que sea necesidad o no, e aya de hordinario dos ducados pagados por tercios, e quando se oviere de traer al dicho berdugo que le pague el concejo al tal berdugo por la persona que se oviere de aorcar dos ducados e no más, e lo mismo por otra qualquier pena que sea de muerte, e por el que se ha de açotar e cortar las orejas e enclavado vn ducado e por el que ha de yr a la verguença medio ducado, e todo esto pague el concejo al dicho berdugo, e a todo lo demás se pare el dicho García. Esto sea obligado a lo traer dentro de tres días por la justicia le fuere mandado".

"E sy por caso de ventura no traxiere dentro destos tres días al dicho berdugo el dicho García, que el mismo García luego en la misma ora syn otra escusa ni dilación alguna cunpla e haga todo el oficio que el berdugo avía de hazer, e la justicia se execute en la tal persona conplidamente so pena de sy no lo quisiere hazer el mismo García padesca la misma pena que el condenado avía de padescer e todas las otras penas que por albedrío de la justicia se condenare, e con esta condición de traer el dicho berdugo o de lo conplir él mismo le davan los dichos cargos e oficios susodichos, e non de otra manera".

"Otrosí dixieron que en quanto a los derechos que le han de dar al berdugo por el concejo se ayan de cobrar de los vienes de los condenados que se executaren, e quando no tuviere de que pagar sea a cargo del concejo, pero sin embargo que aya vienes o no el concejo sea obligado a pagar al berdugo. El dicho García acetó lo susodicho e conplió por berdugo en la persona de Sancha Longa que le dió de açotes este mismo año por el mes de agosto de MDXXVIII años".

Además de los jurados, que hacían el papel semejante al de los alguaciles, contaba el alcalde con los veladores, que ejercían como serenos.

García de Posadillo, Juan de Láriz, Juan de Lezama y Hernando de Arce juraron el 17 de febrero de 1528 ante las autoridades de la villa :

"serbir en la vela vien e ser guardas e jurados de las heredades e de todo aquéllo que sea en probecho de la república e con todas las otras circunstancias que suelen jurar".

Reunido el concejo el 11 de abril, se trató de la necesidad de nombrar nuevos veladores ya que :

"los beladores que en la villa avía heran viejos, especial Juan el cordelero el cual no podía seruir mas de andar en la enla villa syendo obligado a lo que los otros veladores tenían costunbre".

detallándose tales obligaciones en una escritura del 14 de marzo de 1548 :

"servir a la dicha villa e concejo e justicia e regimiento, escuderos e omes fijosdalgo vecinos e moradores della vien e leal e diligente e suficientemente en toda su vida, dándoles Dios salud e dispusición en sus cargos...faziendo vela e ronda con sus propias personas en todas las noches deste mundo a no faltar por toda la dicha villa e sus arrabales deziendo'vela, vela e las oras que ha dado a altas vozes e mirando a todas las casas sy ay algund fuego encendido en las paredes dellas e sy ay por las calles o por las casas e tiendas algunos ladrones o malechores o personas sospechosas e descubriendo los tales a la justicia e regimiento desta villa para que a los tales castiguen e pongan remedio sobre ello...".

Las huertas no debían estar rodeadas de tapias, como es frecuente hoy en día, y el ganado o las personas podían entrar en ellas y causar danos. Los jurados y veladores las vigilaban y las penas por entrar en propiedad ajena se pueden observar en las ordenanzas.

"121. Título que ninguno non entre en la feredad ajena".

"Iten fordenamos que ninguno nin algunos non entren en viña ajena nin en fuerta nin en mançanal nin en minbral ajena por fazer yerba nin por furtar latones nin parras nin ortalesa nin por tomar otra cosa qualquier, so pena de jazer en la cadena seys días e de pagar cinquenta mrs., los medios al dueño de la feredad e los otros medios a los jurados, e en esto que sea creydo el dueño de la heredad o el acusador sobre juramento que faga ante el alcalde".

"155. Título de la pena de los ganados".

"Fordenamos que por el ganado vacuno que fuere fallado en feredad ajena sy fuere fallado de día que peche cinco mrs. por cada cabeça e diez mrs. por lo de la noche, e sy más quisiere el dueño de la feredad que lo maten e aya la meytad e la otra meytad los jurados".

"156. Título de las vestias, mulas e rocmes e asnos".

"Fordenamos que por cada mula o rocín o asno que andudiere en feredad ajena de noche o de día peche la calunia sobredicha".

"157. Título del ganado obejuno o cabruno".

"Fordenamos que por cada cabeça de obeja o de cabra peche por lo de día dos mrs. e por lo de la noche cinco mrs., e sy más quisiere el dueño de la feredad que lo mate fallándole en su daño e dende en fuera yendo en pos ellos e aya la meytad de la carne e la otra meytad los jurados, e en ésto sea creydo el dueño de la feredad en su palabra llana".

Para mantenimiento de los accesos a las huertas los vecinos debían limpiarlos :

"176. Título de los caminos de las feredades".

"Fordenamos que los caminos de las feredades que los linpien fasta Santa María de agosto cada año segund es acostunbrado, so pena de veynte mrs. para los jurados".

Parece que con cierta frecuencia se originaban discusiones (barajas) y peleas por diferentes causas. Una de ellas era pronunciar palabras gruesas e insultos. Las ordenanzas se ocupan de ello.

"2. Título de las palabras malas e desonestas que se dize vnos a otros qué pena deue aver".

"Por quanto las palabras malas e desonestas que los omes e las mugeres dizen los vnos a los otros son comienço e ocasyón e rays de todo mal e corronpen los coraçones de los omes, sobre que acaece que vienen a pelear, por ende ordenamos que ningund nuestro vesyno nin estraño, varon nin muger, non sea osado de dezir a otro palabra desonesta asy comon sy dixiese traydor o fijo de traydor o aleboso o fijo de aleboso o gafo o fijo de gafo o ladrón o fijo de ladrón o fi de deual o fijo de fodido en cal o perro o fijo de perro o comudo o fijo de cornudo o falso o fijo de falso o canpix o fijo de canpix o puta o rechatera o fijo de puta o ribaot o otras palabras malas semejantes a éstas, que qualquier o qualesquier que en ésto pasaren que pague cada vno por cada vegada cient mrs., los medios para los jurados e los otros medios para o aquellos o aquella o aquellas contra quien fuere dicha la tal palabra, e jaga seys días en la cadena".

"3. Título de comon aquel contra quien fueren dichas las tales palabras sobredichas en respondiendo a ellas dixiere otras semejantes qué pena deue aver".

"Aquel contra quien fueren dichas las tales palabras o palabra respondiendo a ella dixiese comon el desydor alguna palabra mala de las susodichas o semejantes a ellas, porque non tenemos que por vn ygoal deue aver pena comon del otro que dixiere primero, mandamos que peche cinquenta mrs. para los jurados e que jaga tres días en la cadena".

"45. Título que ninguno non llame palabra desonesta a ningund oficial del concejo".

"Iten fordenamos que ninguno nin algunos nuestros vesynos nin estraños non sean osados de llamar a ningund oficial del concejo palabra defendida nin desonrada nin denuesto en razón de su oficio, e qualquier que llamare e los alcaldes fallaren que es denuesto que jaga nueve días en la cadena e que pague cient mrs. para los jurados, e en esto sean testigos asy varones comon mugeres".

"140. Título del que llamare a la muger ajena puta cómon se a de desdecir."

"Fodenamos que por razón que algunas personas non catando a Dios dizen muchas palabras desonestas e grabes, e porque todos los denuestos non meresce egual pena, mandamos que qualquier o qualesquier asy varones comon mugeres vezinos e estraños dixiere e llamaren a alguna muger casada fija de puta parida o preñada de otro ome qualquier que non sea su marido que jaga tres semanas en la cadena e dende en fuera que pague cient e veynte mrs. para los jurados e que en la primera fiesta que ouiere procesyón que suba en el púlpito a la misa maior aquel o aquella que tal palabra dixiere e que se desdiga e se desmienta que el diablo se lo fiso desir la cosa, que non era por su saña que avía e sy asy non se quisiere desdesyr e desmentir que faga en la cadena fasta que se desdiga e se desmienta comon dicho es".

"38. Título de las varajas de los ríos e de los pesos e fornos".

"Fordenamos en rasón de las contiendas e barajas que acaescieren en los ríos e en los pesos e en los fornos por n quanto non suelen acaescer allí varones para testigos que ,a en estos logares e en cada vno dellos sean testigos a lo e menos dos mugeres e que valga su testiguaje saluo en cosa n de crimen, pero en qualquier de los dichos logares ouiere s. contienda varón con muger e non acaesciere algunos re varones por testigos que las mugeres de buena fama o puedan atestuguar saluo en cosa de crimen".

"39. Título de la baraja de entre mugeres".

"Iten en toda otra baraja o ferida o contyenda que mugeres ouieren entre sy que non sea de crimen que las mugeres vesynas de la villa puedan atestiguar".

"183. Título de las contiendas e barajas que acaecen".

"Fordenamos porque acaecen algunas contiendas e varajas entre los omes e mugeres yendo algunos omes o mugeres a la casa o a la puerta de algund vezino e cometiere palabras de contienda o acaeciere ende baraja o contienda por el cometimiento del tal o los tales que estudieren en la casa o en las puertas de sus casas en paz e por cabsa dél se cometiere la baraja, quel tal o los tales omes o mugeres que fueren en cometer cunplan lo que se contiene en el artículo de las barajas o los otros que estudieren en la casa o en las puertas de la casa que non sean en cargo de yr a la cadena pero que se avengan en rasón de las calunias con los oficiales".

 

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